sábado, febrero 03, 2007

Violeta. Recojo el fruto de la Parra

Se cumplen 40 años desde que la Violeta Parra en una decisión aguda se autoexilió de nuestro mundo, para ir a cantar con sus querubines las siembras que cosechó sembrando el espíritu de Chile. Y así no más es, son 40 años, cuando una bala loca, salió de una mano loca, para cruzar una mente loca, de mi patria que sigue loca. Por eso y entre tanta locura, de homenajes y de olvidos, de mi tierra que mucho le debe a los frutos de esta parra y al aroma de esta violeta, es que me detengo en mi blog y me siento en el recuerdo, para traer algo de lo nuestro a este sitio en el desierto.

Ni musa, ni inspiradora... para qué buscar en lo onírico, lo que pudo encontrar en la tierra. Pues ese viaje por el cuerpo humano, en cada vena que cruza a Chile, bien lo supo recorrer recogiendo lo que está frente a nuestros ojos y no sabemos recogerlo. Y de la arpillera, a la voz... y de la voz, al mundo y del mundo a la casa, y mi Violeta, nuestra Violeta nos seguirá cantando.

Y de su vida, vemos como desde la miseria de un país pobre, con un padre ebrio y una madre trabajadora, surgen súbitos los frutos del arte para que en medio de la infancia, la música se transforme en la proveedora del hogar.

Crecí cantando el Casamiento de Negros; tararié el Sacristán; Gracias a la Vida me sigue maravillando; escucho La Carta y levanto el puño; escucho el Rin del Angelito y me recojo. La Jardinera para todo el año y el Run Run para el silencio, y podría seguir y no parar, son muchas las que me formaron, para quedarme con una de las frases más magistrales que se le pueden arrancar a una obra de la Violeta. Comparto uno de los párrafos de Volver a los 17, de todas mi favorita.

Lo que puede el sentimiento
no lo ha podido el saber
ni el más claro proceder
ni el más ancho pensamiento


Y su hitoria en décimas, contada por sí misma... algunos fragmentos que nos cuentan de su vida.

Mas van pasando los años,
las cosas son muy distintas:
lo que fue vino, hoy es tinta;
lo que fue piel hoy es paño;
lo que fue cierto, hoy engaño,
todo es penuria y quebranto,
de las leyes de hoy me espanto;
lo paso muy confundida
y es grande torpeza mida
buscar alivio en mi canto.

(...)

Yo no protesto por migo,
porque soy muy poca cosa,
reclamo porque a la fosa
van las penas del mendigo.
A Dios pongo por testigo
que no me deje mentir,
no me hace falta salir
un metro fuera' e la casa
pa' ver lo que aquí nos pasa
y el dolor que es el vivir.

(...)

Se m'enredó en San Rosendo
un pie al cruzar una esquina,
el otro en la Quiriquina
se me hunde mares adentro,
mi corazón descontento
latió con pena en Temuco,
y me ha llorado en Calbuco,
de frío por una escarcha,
voy y enderezo mi marcha
a la cuesta 'e Chacabuco.*

*Este último párrafo pertenece al capítulo LVIII del libro ”Décimas – autobiografía en verso” publicada en 1966 por Violeta Parra. De este texto nace en un trabajo de Patricio Manns la hermosa canción La Exiliada del Sur, la cual es rescatada casi en su totalidad por el autor, haciendo solo algunos cambios de lugares y palabras. Más tarde INtillimani hace una nueva versión según la música de Manns y rescatando el texto original de Violeta - solo cambia dos palabras "falda por blusa y niña por niño"- Hoy cantamos generalmente la versión de los Inti, pero se sigue ominitendo parte del último párrafo de esta décima, donde Violeta nombra a su hermano Roberto. El texto dice así:

Desembarcando en Riñihue
se vio la Violeta Parra,
sin cuerdas en la guitarra,
sin hojas en el colihue;
una bandá' de chirigües
le vino a dar un concierto;
con su hermanito Roberto
y Cochepe forman un trío
que cant'a l'orilla 'el río
y en el vaivén de los puertos.

La exiliada y su exilio último. A 40 años de su muerte. Madrugada. Sábado. Oyendo Volver a los 17. Noche cálida junto al Pacífico. Blog madrugador.

5 comentarios:

Mayory dijo...

A dónde se fue su gracia y adónde fue su dulzura, por qué se cae su cuerpo como la fruta madura. Cuando se muere la carne el alma busca en la altura la explicación de su vida cortada con tal premura, la explicación de su muerte prisionera en una tumba, cuando se muere la carne el alma se queda a oscuras.
Me sumo a tu homenaje.

Christian Díaz dijo...

"En la prision de la ansiedad, medita un astro en alta voz; gime y se agita como león, como queriéndose escapar.
¿De dónde viene su corcel con ese brillo abrumador?, parece falso el arrebol que se desprende de su ser..."
también me sumo

Solylunnyta dijo...

Que bueno es tenerte devuelta por aqui¡¡¡¡¡

El otro día tuve en mis manos la entrevista que le hicieron a uno de los hombres que compartió con Violeta sus últimos años de vida....

Realmente la Violeta era increible...Su sencillez y su valentia...la llevo a cumplir sus sueños....

Pero su única gran pena ...fue estar fuera de su tierra amada...

yhallo dijo...

hola amigo, tanto tiempo, la verdad ya no te visitaba, me alegro de tu regereso

Anónimo dijo...

Querido gerardo:
No se si te acuerdas de mi mi nombre es Gloria pASTENES Y ERA LA EDUCADORA DE LA SALA CUNA DE POCONCHILE, DONDE FUISTE CON SR. ALVARO PALMA...
QUE BIEN QUE TE ACUERDES DE LOS NUESTROS Y DE LOS BUENOS, ME DA MUCHA ALEGRIA SENTIR QUE HAY PERSONAS COMO VIOLETA QUE CREEN EN LO QUE HACEN Y SON RECONOCIDOS POR ESO...
SABES Y ME DA UN POCO DE EXPERNANZA, YA QUE TRATE DE HACER LO CORRECTO Y LO QUE ME DECIA MI VOCACION...Y FUI DENIGRADA.
BUENO ME GUSTARIA TENER TU MAIL, PARA CONTARTE MI TRAGEDIA.
GLORIPOP@GMAIL.COM