Desapareció un hombre invisible
"Ayer mataron a un lobo en la puerta de mi casa con la cabeza vencida sobre la acera soñada.
Observaba la bodega, donde jugaba y dormía con la pupila vidriosa miraba pasar el día
y los niños de su mundo hablaban en voz muy baja de su mirada.
Para el resto de la tierra, allí había un perro muerto, un perro que unas horas estaría descompuesto, había que limpiar la tierra de aquella mancha oscura, para el resto de la tierra un perro muerto es basura, pero los niños jugaba y volvían a su lado, siempre callados"
Discurso Fúnebre - Silvio Rodríguez
A propósito del terremoto y la desaparición de una persona presumiblemente aplastada por las rocas del morro, se me vino a la memoria esta canción. Pues quien está desaparecido es un indigente, ermitaño, alcohólico y que vivía en una cueva del morro, pero más importante aún, quien está desparecido es una persona, un ser humano.
Espero que esté vivo, siguiendo por algún lugar de la ciudad ese extraño camino que optó por la vida, pero si realmente fue aplastado por el derrumbe, de su muerte nacerá a la memoria y será recordado como parte de nuestra historia, será la única víctima ariqueña que dejó este terremoto y desde el olvido de la sociedad en vida, será un recuerdo de las efemérides en muerte. Pero ello no romperá el triste ciclo de aquellos seres invisibles, que caminan junto a nosotros como una sombra que sabemos que existe, pero que no reparamos en su presencia, y que un día cualquiera, lejos de terremotos y otro tipo de catástrofes, amanecen muertos en algún rincón, tomando el color de la carne y dejando de ser invisibles por unos minutos hasta que la tierra los consuma para ser nuevamente transparentes, pero esta vez es para siempre.
