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martes, octubre 19, 2010

Chile país de reyes



Después de 5 años sin televisor, hoy me reencuentro con la pantalla chica y con gran placer he descubierto canal 13c. Una serie de programas interesantes, de rescate y cultura.

Recomiendo Chile País de Reyes. Narrando la historia de nuestra pequeña y gran realeza.

Notable y recomendado.


sábado, septiembre 04, 2010

Violeta Ausente



Violeta Ausente
por Violeta Parra

¿Por qué me vine de Chile
tan bien que yo estaba allá?
Ahora ando en tierras extrañas,
ay, cantando pero apenada.

Tengo en mi pecho una espina
que me clava sin cesar
en mi corazón que sufre,
ay, por su tierra chilena.

Quiero bailar cueca,
quiero tomar chicha,
quiero ir al mercado
y comprarme un pequén.
Ir a Matucana
pasear por la quinta
y al Santa Lucía
contigo mi bien.

Antes de salir de Chile
yo no supe comprender
lo que vale ser chilena:
ay, ahora sí que lo sé.

Igual que lloran mis ojos
al cantar esta canción,
ay, así llora mi guitarra
penosamente el bordón.

Qué lejos está mi Chile,
lejos mi media mitad,
qué lejos mis ocho hermanos,
ay, mi comadre y mi mamá.

Parece que hiciera un siglo
que de Chile no sé nada,
por eso escribo esta carta,
ay, la mando de aquí pa' allá.

sábado, marzo 28, 2009

Regreso



Me fui sin avisar. Sin despedirme.


No dejé de escribir, solo que me cambié de casa.


Hoy vuelvo a mi blog de origen.

Trasladaré la mayoría de los post escritos en mi otro blog. (los invito a mirar hacia atrás... pues respetaré las fechas de las publicaciones).

Y desde acá seguiré con mi señal en el desierto.
Comentarios y conversaciones en el otro blog ACA

sábado, octubre 25, 2008

Voto Nulo



Siempre he votado por la Concertación.
Nunca he votado nulo ni blanco.
Por primera vez votaré en un distrito que no sea Arica.
Por primera vez votaré en Santiago.

Por primera vez votaré NULO.

Mi voto será NULO y no perderé mi voto
Mi voto será NULO porque así lo creo y así lo siento
Mi voto será NULO porque no tolero la deslealtad
Mi voto será NULO porque no le creo a la DC
Mi voto será NULO por Estación Central
Mi voto será NULO por la zancadilla DC abusurda a Hugo Gutiérrez
Mi voto será NULO porque la soberbia... ay que pesa su soberbia
Mi voto será NULO ... ¡pamplinas!... ¡cómo me duele votar nulo!
Mi voto será NULO

No me interesa la marca registrada, ni lo he echado de menos
No me interesa la zeta, ni el zorro, ni las ganas
No me interesan los otros porque no le conozco los programas

Sí me interesa construir
Sí me interesa Chile
Sí me interesa seguir creciendo
Sí me interesa la política, de la buena, del arte y del buen gobierno
Sí me interesa la construcción en conjunto
Sí me interesa votar por el mas mejor, y no por el menos malo
Sí me interesa ser actor
Sí me interesa mi familia, mis amigos, mi gente
Sí me interesa mi país. Me interesa demasiado y por eso voto NULO


Para concejal si hubo voto. Claudia Pascual del Juntos Podemos.

viernes, abril 11, 2008

Mi primer proyecto de ley



Imaginemos una ley donde se exija a los diarios utilizar la mitad de los espacios en sus portadas con noticias positivas, algo así como la ley del tabaco.

Sin duda, la silicona bajaría en litros su derrame desde el kiosco de la esquina. Las letras matutinas de regiones ya no serían tan rojas. Tal vez en la radio oigamos menos sobre las camas donde se acostaron futbolistas con modelos, que engañaron a sus parejas que también se acostaron con algún animador o bailarín de esos programas de la tarde. Quizás no me sentiría tan pacato al escribir esto. Puede ser que un político no se esfuerce por obtener una portada descalificando a otro y proclamando una frase para construir el futuro país con letras bonitas y proyección de media cuadra. O no solo veamos la cara de ese mismo político indigando porque se prohibió la píldora, sino también conozcamos las acciones trascendentes que propone esta cara enojada para cambiar el rumbo de esta ESTUPIDA decisión del tribunal. No me sentiría invisible por ser uno más de Chile. Sería interesante que la conversación del reality tenga matices, muchos más matices, no sería un horror que alguien le diga a otro care'poto, pero sí sería cuestionable que otro insulte a alguien con palabras hermosas delante de una cámara o en la declaración exclusiva de titular rojo, encabezando la página impar de las primeras hojas del diario.

En fin, no logro ver resultados negativos de esta ley. Quizás pueda ser una mirada paternalista, estatista y hasta casi marxista, pero partamos con algo y en la discusión lo vamos arreglando. Propongo esta ley, a ver si alguien por ahí la toma, la conversa y la sigue conversando. Partamos por algo... yo acá lanzo mi primer proyecto de ley.

martes, abril 08, 2008

A propósito de la patria... a propósito de la Gabriela



Pasamos el natalicio de Gabriela Mistral... silencioso y muy silencioso, como la marginación a las rondas y la oda a la Cascada. Como la marginación a un billete, a una dulce mujer dura, a una hembra solterona que un día se ganó el Nóbel y recordamos que existía, para luego marginarla nuevamente. Mientras, América la aprovechaba y se transformaba en las aulas de México en la reforma, y en el diálogo de igualdad de las mujeres de los 20, de los 30 y de los otros años que vinieron.

A propósito de su aniversario, del natalicio, del cumpleaño y del homenaje que no fue, invito a leer este texto de la Gabriela desde la otra mirada. Desde de la voz política de una mujer con carácter. Desde de la voz social, con amor a la patria, con pasión por los cambios y que por momentos no conocemos.

Dejo este texto de Gabriela Mistral, escrito por allá en el sur del mundo, en nuestro Magallanes.

"El patriotismo de nuestra hora"

Nuestra historia nacional no necesita ser cantada en un poema para embellecerse. Es hermosa como un canto, de su primera a su última página. Si la leemos a un extranjero, no necesitamos evitar un episodio torpe; no se nos quebrará la voz por la vergüenza en ningún período. Hasta nuestros hombres más discutidos son grandes. Las horas de mayor confusión son breves, y casi siempre, son transiciones de un estado a otro mejor. Es hermosa nuestra historia, y para dar en una narración a nuestros hijos la llamarada del heroísmo, no necesitamos recurrir ni a Grecia, ni Roma, si Prat fue toda Esparta.

Y es sobria y simple, como un mármol clásico; la guerra de la independencia, dura y victoriosa; el período de organización, más breve que en cualquier otro país de América; la Guerra del Pacífico, en la que no lanzamos, recogimos la invitación a un desafío desigual y formidable. Y hemos de insistir en la justicia de nuestras guerras, para aventar la acusación gravemente odiosa de nación militarista que nos han formado. Sabemos demasiado bien que la espada debe ser el arma extrema que esgrima el derecho para salvarse; sabemos, y ojalá no lo olvidemos nunca, que el horror de una contienda armada sólo se excusa y se enaltece cuando parte como un imperativo de fuego, de los labios mismos de la justicia.

Esto es lo que dice, si está honradamente escrita, la historia de nosotros. Pero es preciso corregir el vicio de algunos pueblos sobre el concepto del pasado y sus relaciones con el presente.

La historia es algo más que un motivo para disertaciones sabias y para arengas líricas. No es una cosa de museo, no es una muerta, es una inmersa viva, erguida ante nosotros, sugiriéndonos y exaltándonos; es una fuente plena y palpitante, que, como las que manen en las quiebras de las montañas, necesita prolongarse por un río, que es el presente. Limitarla en su belleza y en su resplandor, fuera agotarla. Nosotros somos sus continuadores; hemos de forjarla sin un desmedro de su hermosura pretérita, en cada hora actual, en cada ley justa que entregamos, en cada actividad nueva que aparece sobre el país. Con ser tan grande la obra de la Independencia, que conmemoramos, es sólo un lienzo extendido, sobre la cual los próceres trazaron, con los colores rotundos, del carácter antiguo, un fondo inmenso en el cual las generaciones que venían, irían trazando las figuras, las divinas teorías, de las ciencias, las artes y las industrias, como en un fresco milagroso de Puvis de Chavannes. La emancipación política del país constituyó solamente un punto de partida. No podían darnos más los que la hicieron. Para su época era mucho. Bolívar, el organizador, no hubiera ido más lejos. Todo lo que se nos legó tuvo que ser incipiente; ciencias e industrias todo lo vamos reforzando y definiendo; la educación como las leyes y las poblaciones. Y a tales campos, hemos de llevar, como el artista moderno a su obra, este credo altivo. "No somos los copiadores de nuestros augustos modelos. Corregimos, sin insolencia, los errores de su legislación; mantendremos con ternura, las líneas generales, que son sabias. No tendremos el miedo del progreso, el pavor de lo nuevo, porque su empresa, fue la negación de ese miedo; pero rectificaremos sin precipitación y sin énfasis esta sagrada obra suya, confiada a nuestras manos amorosas y conscientes".

La libertad no es como esos mármoles que, al ser exhumados después de siglos, mostraron a los excavadores trémulos, en cada línea, sobre cada gesto una perfección infinita, que hechizaba, por profana y bárbara cualquier toque de una mano de vivo. Lejos de eso, la libertad es una estatua vaciada en arcilla transitoria y dócil, en lugar del mármol eterno, y se erige sobre cada siglo, mostrando los yerros del pasado y pidiendo, exigiendo al los hombres otra línea más armoniosa, otra faz más humana y profunda. Es la diosa eternamente joven, pero eternamente diversa, en la que se mantiene la índole divina y se mudan la expresión y el movimiento. Y la tarea más de los hombres de una época es poner sobre ese semblante sagrado, con religiosa gravedad y moldearla mirando a las multitudes que dictaran su tipo, más que quede siempre sobre toda ella aquel resplandor que es su signo de hija de Dios.

Hay en el fondo, de todos los pueblos, dos maneras en la búsqueda del bienestar social, que chocan violentamente, en apariencia, y en verdad concurren a la armonía, aspiran a ella, están destinadas a realizarla: son el amor de la tradición, y el del progreso. Ellas asoman en cada período histórico y se personifican en figuras opuestas, pero igualmente grandes. De estos dos conceptos del bienestar social, sólo nos conoce uno el extranjero; el mesurado, el regulador, y suele llamarnos rezagados, solamente porque no somos impetuosos. "Chile, se ha dicho por varios hombres de estudio, es el país que realiza más serenamente ???o más tardíamente??? las reformas políticas entre las tres naciones más importantes de América; Chile es el menos democrático y el menos moderno de aquellos países". Los observadores lejanos se han engañado un poco. La herencia de Carrera, el apasionado, y la de Balmaceda, el demócrata, no se han perdido. Están latentes, luchan, hasta hoy sin sangre, con la opuesta, y en las nuevas leyes ambas ponen su que rotundo y febril la una, sabio y sereno la otra y de esta colaboración de adversarios, como de la síntesis de los elementos antagónicos en la química del universo, nos están naciendo reformas armónicas, hace diez años insospechadas, y que traen la hermosura de la justicia, una justicia social que alivia y reconforta. No somos, pues, los rezagados de esta hora magnífica. Aunque nuestra montaña nos separe del mundo, miramos por sobre ella, el momento universal y recogemos la lección inmensa. Por algo tenemos el mar, elemento de amor entre los pueblos, por algo tenemos una centuria de civilización, parece curarnos del error más fatal para un pueblo moderno. El odio a la evolución.

A la nueva época corresponde una nueva forma del patriotismo. Es necesario saber que no es sólo en el período guerrero cuando se hace patriotismo militante y cálido. En la paz más absoluta, la suerte de la patria se sigue jugando, sus destinos se están haciendo. La guardia no se efectúa en las fronteras y es que se hace a lo largo del territorio y por los hombres, las mujeres y hasta los niños. Saber esto, sentir profundamente esta verdad, es llevar en la faz, y en el pensamiento, la gravedad casi sagrada del héroe. Comprender que la hora que vivimos no es menos profunda que la que vivieron los hombres de la Independencia, es aplicar a nuestras palabras y a nuestras acciones la reflexión del que está decidiendo en una empresa solemne. Tal pensamiento engrandece de un modo inaudito nuestra vida cuotidiana y debe quitar banalidad a todos nuestros actos, y mantenernos a Dios como erigidos en nuestros corazones, para que hablemos y obremos sólo la justicia.

Es una hora para los hombres justos, y para los pensadores. Nunca ha sido tan necesario como hoy, meditar y actuar sucesivamente, y con todas las fuerzas del alma. Y nunca tampoco ha sido más imperiosa la necesidad de una colaboración colectiva. Muchas veces han sido llamados a decidir sólo los hombres intelectuales en las reformas. El Chile de ochenta años ha sido dirigido por ellos. Ahora todas la voces son demandadas y tienen igual acceso la cátedra y la fábrica en la discusión del bien común.

¿Cuáles son las virtudes que exige a sus fieles el nuevo patriotismo de que hemos hablado? Primero, el trabajo, la actividad como deber de todos, pero desarrollada con alegría, para lo cual ha de perder lo brutal que tiene en ciertas faenas. La segunda virtud de este patriotismo ha de ser la elevación de la cultura. Hasta ahora no ha sido ella una obligación común; poseerla parece dichosa excepción, y ha de constituir un simple deber hacia la época. Forma parte de la dignidad humana; ésta el la verdad. Y no ha de dejarnos satisfechos aquella semicultura que suele ser cosa tan triste como el analfabetismo, porque no teniendo la capacidad verdadera, tiene la pretensión y suele recibir hasta los honores de la cultura real. Necesitamos una cultura general e intensa que, en los mejor dotados por la naturaleza, será la fuente natural de descubrimientos científicos y de obras de arte y en los peor dotados, dará la comprensión honrada de la labor de aquéllos. Es necesario saber, y decirlo sinceramente, crudamente, que en la crítica que de Chile se hace en el extranjero el mediocrísimo nivel de instrucción en nuestra clase media y el nivel bajo que tiene la clase humilde, son una formidable acusación y un motivo bien explotado de inferioridad nacional que nuestros enemigos presentan ante las grandes naciones para degradarnos. Esta vez no podemos defendernos; nuestros servicios están muy lejos de tener el brillo de nuestro Ejército y nuestra Marina. Y hay que pensar en que negarle cultura a un país, es como negarle el alma a un hombre. La tercera virtud del patriotismo de la paz ha de ser la simpatía por el mundo, precisamente lo opuesto de lo que suelen predicarnos los hombres del odio. Somos un pequeño pueblo, todavía en formación, que necesita de todos; de unos, la influencia intelectual y de otros los capitales, para sus industrias. Suelen las naciones por mantener la pureza de la raza, hacer la decadencia de ella misma. La naturaleza en este, como en todo única maestra, nos demuestra que mezclarse no es perderse, que es sólo transformarse en un sentido de belleza y de valores. Por otra parte, tenemos demasiado próximo el horror de la guerra europea para que, mirando en el Viejo Mundo la obra del odio, no nos hagamos los hombres del amor en América, si debemos ser mejores. Nada de prolongar en nuestra carne pura la gangrena de una lucha de razas que ha sido en Europa un doble y terrible pecado contra el alma y contra la vida, contra el alma, puesto que anuló los valores morales; contra la vida, puesto que arruinó el Estado económico.

Demasiados conocidos ya los episodios de la Independencia, para que su elogio sea necesario en esta disertación, aludiremos al terminar, el desarrollo más importante del período de paz, que es sin duda, la formación y el desarrollo de las nuevas ciudades.

A las tierras que la espada conquistó, o cubrió defendiéndolas, fueron los hombres del esfuerzo a alzar ciudades. Alabemos a todos aquellos que han elevado un Chile de 1810, sin industrias, sin comercio, con menos de un millón de habitantes, al Chile de hoy, con cuatro millones y con puertos bullentes de navíos. Son los colonizadores. No les preguntemos de dónde vinieron; trajeron su fiebre de actividad, respetaron nuestras leyes, y nos basta. Lucharon en Antofagasta con el desierto, conocieron la sed y los peligros como el beduino árabe, en la pampa atroz, llagada de sol implacable; arrancaron al suelo sus tesoros y fueron creando los puertos, hacia los que trajeron, con los frutos perfumados de la zona tórrida, las gentes nuevas y laboriosas. Lucharon en Valdivia con la selva hostil y formidable como una divinidad bárbara y la vencieron y levantaron la ciudad sobre los muñones sangrientos del bosque, y llamaron a los hombres a seguir su obra, ya más dulce y más humana. A aquí en Magallanes, los colonizadores lucharon con la selva y la nieve polar, el monstruo negro y la blancura resplandeciente, pero mortal, hasta hacer de la tierra de los lobos marinos y del silencio, la tierra para los hombres, la capaz de sustentar gentes, y de darles, con el trabajo, la dignidad y la hermosura de la vida.

Y alabemos a los que acudieron después a los campos desmontados, a hacer palpitar las máquinas febriles y a crear las industrias y el comercio. Por ellos fue una ciudad cubriendo el llano y haciendo retroceder la guirnalda tenaz de la selva. Ladrillo a ladrillo, muro a muro, la ciudad fue naciendo. Son los brazos deformados por el esfuerzo brutal, más divinos que los que se alzan en los bronces; son las manos oscuras que tronchando los robles y descuajando el carbón, al entregar el fuego entregan la vida; son los hombres silenciosos y anónimos que la fábrica o el campo devuelven al atardecer, y pasan, sin soberbia, como si ignoraran su propio poema, por las calles, los que nos hicieron y nos siguen haciendo día a día este organismo poderoso que es la ciudad moderna. Toda la región dice su lucha contra la naturaleza, y si un poeta no la alabara, como en el milagro bíblico, las piedras y los árboles la cantarían ... La llanura patagónica es menos grande que su corazón y que su faena.

Alabemos, por último, a los hombres del espíritu, que abrieron la escuela para dar la ciencia que es como la esposa de los hombres libres. Uno de estos sembradores, el más fatigado de labor cayó hace meses no más sin haber puesto entre su cátedra y su sepultura ni un paréntesis de reposo feliz. Fue ese don Nicetas Krziwan, y hemos de decir su nombre en esta fecha en que él reunía a sus discípulos para vivir con ellos, en una alocución, las glorias de una patria hecha suya por el amor.

Todos estos que he enumerado, exploradores, obreros, maestros, han hecho un pueblo, y no hay nada más grande que realizar en el mundo. Por sobre las diferencias de faenas, los unifica hasta confundirlos al fin y el resultado de belleza. Ni todos hablan nuestra lengua ni en todos está nuestra sangre. ¡No importa! A una patria le basta tener leyes justas, para hacerse amar; le basta para incorporarlos a ella ofrecerles una tierra vasta, y esta patria, como cualquiera otra, para ser noble ha de tener, como Cristo, abiertos sus brazos hacia todos los hombres de la tierra.

Gabriela Mistral
Magallanes, 1919

domingo, diciembre 30, 2007

Arica

Días antes de la navidad arribé a mi ciudad para pasar las fiestas.

Sol, desierto, cielos limpios... mar, Pacífico, gaviotas... valles, paseos, aceitunas.


No basta con decir que tenemos diez mil años de historia, cuando una huella quedó plasmada en el desierto y hoy la observamos desde la ciencia y nuestra humana curiosidad de conocer al que pasó antes, a la que anduvo por las noches que ya fueron. Tampoco basta el tejido de las manos morenas en la extensión de nuestra piel por el fruto de una llama que corre flameando por el altiplano. Y es que en el vértigo de este espacio de mi tierra seca y florecida, me detengo por un momento a observarla, a sentirla y recuperarla en el paso rápido de un año que se va, como me alejé yo cuando comenzaba.

jueves, enero 25, 2007

Asomo

Oyendo esas canciones en inglés, esas lentas, esas que ya son clásicos, retorno a mi blog.

En mi ciudad de nuevo es verano, y enero se está terminando y junto a él unos días llenos de cambios que me dan la bienvenida a un año que observo se viene muy interesante.

Pero bien, recuperando el espacio, las letras y el tiempo, de mi canal abandonado y de este desierto que continúa cautivándome, me dispongo a buscar la línea de mi desordenado pensamiento y de mi vida quieta en esta tarde de jueves, para reiniciar el trazo de mi lienzo en el blog.

Por ahora solo el comienzo y en estas palabras esos flash de mi historias, como una foto de este momento, de este pensamiento, de este instante.

Atardecer de Arica. El arrebol y el mar. Mi ventana, la música, mi pc… y un nuevo regreso.

Paseando en ChinchorroPaseando en ChinchorroPaseando en ChinchorroPaseando en ChinchorroPaseando en ChinchorroPaseando en Chinchorro
maderos del mar

sábado, octubre 28, 2006

Prófugo

Pasó agosto, pasó septiembre y octubre que se me pasa y este espacio lo dejé en el olvido, mientras el polvo se acumula en cada letra, en las palabras y en los comentarios que no he leído.

Necesito abrir algunas ventanas y orear este telescopio. Refrescarlo, darle foco, situarlo frente a un satélite, un planeta o un cometa y seguir el curso de órbita sin perder el rumbo de mis acciones expresadas en este Canal Desierto.

Agradezco la paciencia de los que siguieron observando. Agradezco las visitas a este anfitrión ausente. Ya estoy de vuelta... y a seguir escribiendo.

martes, julio 18, 2006

Por aquí pasé...

Nuevamente alejado de mi blog.

No culpo al tiempo... reloj y calendario poco pueden hacer, solo observan y recuerdan que por aquí hace tiempo que no paso.

Y es esta visita corta, el saludo de caballero que no me he olvidado, las palabras gentiles y la sonrisa que aún existo...

Ni debut, ni despedida, para este bloggero del desierto. Ni debut, ni despedida para este bloggero que por mas de un año está sintonizando este canal de palabras al lado del Pacífico.

Por aquí pasé y por acá me quedo, en esta ventana intermedia de un martes que ya parece jueves.

Vuelvo altiro...

martes, abril 18, 2006

Otro de los tantos regresos

Perdón por la demora... ahora regreso caminando

sábado, enero 14, 2006

Lluvia para Regresar

Buscaba alguna excusa para retomar mi blog. La necesidad de crear con mis letras desde el sentimiento y el interior me llamaban a recuperar este espacio que fui sembrando el año pasado y que en esta época de verano, es la temporada ideal para ir observando algunos frutos.

Y hoy por fin encontré una senda razón para retomar mis crónicas perdidas. Pues en esta mañana de sábado de verano, sentado frente al computador y con la ventana abierta entró una leve, pero muy leve brisa fría, ideal y refrescante para estos días de buen calor. Resultó que aquella brisa venía acompañada de una escueta lluvia estival. No sé si llamarla garúa, pues las gotas no son finas, ni sé si es una llovizna pues son goterones intermitentes pero no intensos en su caída, lo que sí sé, es que salí de inmediato al patio y luego a la calle a aprovechar este momento, de los pocos que vivo en mi ciudad del desierto, pero de los que me traen recuerdos de las nubes grises y gordas, como la panza de un burro en los textos de Sepúlveda y su viejo que leía novelas de amor, de mi infancia en Santiago, el barro en la calle y las gotas que se filtraban desde el techo. Recordé un impermeable rojo que casi me llegaba a los tobillos cuando todavía era un crío y me comía la punta de la corbata azul de la escuela que ya a mitad de año empezaba a deshilacharse.

Será que me hacía falta agua, que necesitaba un pequeño quiebre climático para encontrar una hebra a las ideas y las palabras sueltas que pululan por mi mente, por mi espacio, por mi entorno.

Amigos gracias por la espera… esta vez en el árido Atacama agarramos buena señal y logré captar la frecuencia del Canal Desierto

sábado, noviembre 26, 2005

Nos Vemos

Que fome y que triste escrbir esto, pero es necesario. Mi blog me lo tomo en serio, es muy importante para mí y siempre es un agrado escribir en él, por eso siento que este tiempo le he fallado demasiado. Poco a poco lo he ido dejando de lado, priorizando otras cosas en relación a mi trabajo. Así que después de siete meses de búsqueda, de encuentros, de amigos, de conocernos y conocerme cierro temporalmente esta bitácora, por respeto a quienes continaron vistándome pese a que no había nada nuevo y porque para mí ser bloggero pasa por escribir constantemente y por comentar, visitar y entablar conversaciones no solo en mi espacio, sino que en el de todos, cosa que dejé de hacer. Un saludo a los bloggeros amigos.

De vez en cuando daré una vuelta por cada una de las bitacoras amigas, pero por mientras, así como en mis años en que hice teatro, cerraré las cortinas de esta obra que hemos creado entre todos.

Bien amigo, nos encontraremos por ahí, navegando por la bloggosfera... Un gran abrazo.