jueves, junio 10, 2010

Claus y Lucas: Las letras al hueso


Estando lejos del centro del país no pude ver la obra Gemelos de La Troppa. Trabajo que trata la historia de dos hermanos y su abuela durante la guerra. Las críticas fueron elevadas y el aplauso del público hasta hoy se oye entre quienes pudieron apreciarla.

Hace un tiempo di con el libro en el cual se basó aquel montaje. Se trata de El Gran Cuaderno de Agota Kristof. Novela corta y que se transformó en una trilogía tras aparecer otros dos textos mas de gran valor. En mis manos cayó el libro que une las tres partes y que fue bautizado como "Claus y Lucas".

El texto es grandioso. De una crudeza única, carente de calificaciones y adornos literarios. Solo una narración directa al hueso. No hay concesiones cuando se trata de hablar de estos muchachos y su vida que no entiendo hasta que punto puede ser miserable o simplemente ser la vida sin emociones.

Cómo es posible el ejercicio del dolor, de alcanzar umbrales para ya no sentirlo y estar así ajeno a ti mismo . Ello eje central del primer gran relato.


Comparto dos texto del diario El País de España donde podemos conocer más del texto y una entrevista a la escritora:

martes, junio 01, 2010

PedroPiedra


Se ha transformado en uno de mis músicos favoritos. Pedropiedra artista nacional y de excelente canciones.

Dejo una de las canciones que más me gustan, para que aquellos que aun no lo conocen, les pique el bicho de conocerlo más.

martes, abril 06, 2010

Pequeña maravilla de película


A los que la vieron, lo mas seguro tienen ganas de volver a verla. A los que no la han visto aún, se las recomiendo. "Pequeña Miss Sunshine"

Y es que se trata de una historia simple, llena de momentos emotivos, mucho mas cargado a la comedia, que al drama. Historia contada en un viaje, en una carretera, en un tránsito de cada uno de sus personajes que de héroes tienen poco, pero de humanos corrientes tienen mucho.

Una familia disfuncional, como muchas, con sueños, frustraciones, adicciones, ganas, resignaciones, letras, música y bastante más que descubrir. Es de las cintas que mas me gustan y cuyo final cada vez que puedo repito para verlo y volver a verlo y verlo... verlo.

Una de sus canciones. Melodia para acompañar una tarde de relajo.

jueves, febrero 25, 2010

Jesús Inostroza cazando el corazón de la patria


Foto (c) Martin Thomas (Inostroza en una protesta con familiares de detenidos desaparecidos)

En plena campaña presidencial de Ricardo Lagos, me llegó un afiche con unas 7 fotografías de personas en diferentes lugares Chile. En ninguna salía el candidato, ni otro tipo de propaganda, a lo más una banderita chilena en manos de un grupo de niños; era una apelación al corazón de la patria retratado en rostros, sonrisas y miradas, del país que soñamos construir. El afiche terminó pegado en la ventana de mi casa.

El fotógrafo era Jesús Inostroza. Maestro de la captura emotiva, de la caza del momento que pasa de ser un instante a una imagen que conmueve, y así lograr que trascienda la simpleza del ser humano en la grandeza del caminar por una calle de Santiago o de asomarse a mirar por una ventana en cualquier campo de nuestro país.

De lo que conozco de su trabajo, son más bien fotografías periodísticas; pero de ese reporteo con literatura y poesía, que acá pasan del texto a las líneas, colores y miradas de una imagen hermosa. No lo he visto en exposición, ni en recopilaciones de libro, solo en fotografías de esas de los primeros presidentes de nuestra democracia, en alguna foto de un diario o en otra de otro afiche por ahí.

Soy de aquellos que se conmueve con Inostroza y su trabajo. Dejo algunas fotos de él (las tomo sin su permiso, pero creo necesario compartirlas al mundo).

martes, febrero 23, 2010

El secreto de esos ojos



De esos ojos que miraron más allá de la historia común y trazaron el serpenteante relato de una historia de justicia, amor y seres humanos. "El secreto de sus ojos" la gran joya.

Dónde quedó esa justicia que se pierde en los poderes invisibles que asolaron a nuestro continente y que hoy se tiñen de un tono distinto. Dónde quedó esa justicia en medio de mis temores y arrebatos de soledad absurda, para el amor que voy postergando. Dónde quedó la justicia, la que sacia, la que calma, la que frena.

El Secreto de sus Ojos, excelente trabajo argentino español en nuestros cines. Un guión como un ladrillo de sólido y la dirección contundente, como los hilos que amarran los diálogos de esta película.

Cruda. Fuerte. Con humor y agobiante. Un regalo a los sentidos. Un paréntesis al pensamiento.

lunes, febrero 01, 2010

¡Adiós a la pequeña Rockstar!



Como por arte de magia despertó en Santiago. Cómo por arte de magia su tío llegó a nuestra capital a buscarla. Es así como se tejió la historia de estas enormes marionetas que recorrieron las calles de nuestra ciudad, transformándose en toda una revolución entre quienes acudimos a observalas.

A diferencia de su anterior visita, esta vez sí pude ver su andar por el país. Y ¡caramba!, que fortuna fue el apreciar tamaña intervención cultural; no solo intervención en las calles, sino que también en las emociones de quienes las habitan.

Fue así que la Pequeña Gigante y el Tío Escafandra, me impactaron en su belleza y sofisticación. En su andar calmado, en sus pausas para refrescarse o echar la siesta, en su mirar curioso a los "otros curiosos" que estábamos en la acera observando y en su puesta en escena que no promete más que una historia simple, pero de una magia más que permanente.

Por el Parque Almagro navegando o durmiendo junto a un geiser frente al Mercado Central, fueron parte de este paseo, que más que andar por calles, se transformó un recorrido de símbolos de la ciudad y de su estructura. La Moneda, la Alameda, el Parque O'higgins, la Plaza de Armas, entre otros, son elementos constitutivos de nuestra identidad, siendo el paso de los gigantes un saludo al corazón de nuestro querido Chile.

Ternura y magia, brillaba entre quienes con banderas, cintillos y credenciales del fans club oficial de la muñeca colgadas en su cuello, gritaban, cuan estrella de rock, cuando ésta se acercaba. La pasión crecía aún más, cuando la marioneta agachaba la cabeza, miraba y saludaba con sus ojos a los que yacíamos de pie aplaudiendo.

Y si se trata de resumir el paisaje del momento, hablaría de niños en los hombros de sus padres entusiastas que sorprendidos gritaban un ¡hola!; mientras que en las calles paralelas se vivían verdaderas maratones para ganar tiempo y esperar una cuadra antes que llegara la pequeña.

Tener en nuestro país a una compañía como Royal de Luxe, no es menor, y bien lo supo el público que aprovechó cada calle intervenida y las transmisiones en tv para seguir en paso de tan excelsas visitas. Un show que revivió con fuerza la emoción de la ciudad colectiva; de la recuperación del espacio público; de la cultura de un pueblo que madura para disfrutar del arte en las calles; de entender que la magia está en querer creer y no temer a aplaudir con fuerza y gritar a todo pulmón. Un show para agradecer por haberlo vivido. Y un momento para decir adiós a estos personajes, verdaderos rockstar que vinieron a remecer el corazón chileno.

viernes, enero 22, 2010

Que pena tiene el alma... Los payasos de la Esperanza



Gabriela decía que lo que el alma hace por el cuerpo, el artista hace por el pueblo. Debe ser por eso que me sabe tan triste oír a la Violeta cantar que pena tiene el alma, cuando su música cae como cortina suave en el escenario oscuro del teatro. Cantar que se hace vivo y doloroso, al observar esta fotografía del alma herida de mi país de hace pocos años.

Y es que ayer fui a ver Los Payasos de la Esperanza y aún no logro salir de la nube de nostalgia que me envolvió durante toda la obra.

Para quien se siente en la butaca a ver el espectáculo, se encontrará con tres payasos marginales de fines de los 70, sentados y esperando. Tres artistas conviviendo en la miseria e insistiendo en el arte y el oficio. Artistas dignos como una hallulla compartida, saciadora de minutos y grandiosa en el signo solidario. Artistas que nacieron con el corazón lleno de talento y no pueden renegar a su naturaleza escénica, ni a su público agradecido. Porque no importa si la tos te golpea; no importa el hoyo, la pala y el insulto; no importa tampoco la sonrisa adolorida. Qué importa. Si es el espíritu el que te dice que eres artista, que eres un tony lindo, para recorrer comedores infantiles y hacer reír a los rajitas chicas. Que eres un tony digno, no un carpero, ni un mendigo. Que vives de la risa, aunque esta te sea escasa, como cuando te duelen los pies de tanto caminar y las mano de cavar y seguir cavando, pero aún así sigues riendo; o como cuando el pecho se te contrae en el dolor de ver como tu madre se consume en el olvido y logras reponer esa sonrisa, inflar el pecho y seguir construyendo desde tus riquezas, que solo son tu talento.

Que herido estaba mi Chile, golpeado en la pobreza del artista orgulloso de su arte e indignado de su miseria. Que pena tenía el alma chilena cuando se tejió esta obra, finalizando los 70, cuando yo nacía en medio de esa pobreza de barro, parroquias y colonias urbanas; y vi pasar a un viejo pascuero, a un payaso y a varios que nos hacían reír en la inocencia de la infancia.

Lo que el artista hace por el pueblo, se estaba muriendo. Lo estaban matando. El alma de Chile tenía una pena. Una gran pena.

El texto de esta obra es universal, renaciendo 30 años más tarde y manteniendo el sabor de los porotos de las época. Poesía en los textos, actuaciones magistrales y magia para trasladarse a tus emociones. Un homenaje a la sobrevivencia de un país en el dolor, como cuando fui un rajita chica y no entendía de la presión miserable que vivía mi país en esos días.

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Elenco original: Mauricio Pesutic, Rodolfo Bravo y José Luis Olivarí
Elenco actual para Santiago a Mil: Roberto Farías, Sebastián Layeca y Claudio Castellón.

miércoles, enero 13, 2010

Conversando con Sebastián Silva

Comparto una excelente conversación que tuvo en exclusiva El Nortero con Sebastián Silva, horas antes de que se estrenara La Nana en nuestro país.

Un diálogo distendido, muy sabroso, pero sobre todo de mucho valor para observar la creación de una obra como es está película, contada desde su gestor.


Acá link a la nota CLICK
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martes, enero 05, 2010

Oh mi globalización!


De uno de mis músico favoritos Jorge Drexler... oh mi globalización!!!

Disneylandia

Hijo de inmigrantes rusos casado en Argentina con una pintora judía, se casa por segunda vez con una princesa africana en México.


Música hindú contrabandeada por gitanos polacos se vuelve un éxito en el interior de Bolivia.


Cebras africanas y canguros australianos en el zoológico de Londres.

Momias egipcias y artefactos incas en el Museo de Nueva York.

Linternas japonesas y chicles americanos en los bazares coreanos de San Pablo.

Imágenes de un volcán en Filipinas salen en la red de televisión de Mozambique.

Armenios naturalizados en Chile buscan a sus familiares en Etiopía.

Casas prefabricadas canadienses hechas con madera colombiana.

Multinacionales japonesas instalan empresas en Hong-Kong y producen con materia prima brasilera para competir en el mercado americano.

Literatura griega adaptada para niños chinos de la Comunidad Europea.

Relojes suizos falsificados en Paraguay vendidos por camellos en el barrio mejicano de Los Ángeles.

Turista francesa fotografiada semidesnuda con su novio árabe en el barrio de Chueca.

Pilas americanas alimentan electrodomésticos ingleses en Nueva Guinea.

Gasolina árabe alimenta automóviles americanos en África del Sur.

Pizza italiana alimenta italianos en Italia.

Niños iraquíes huídos de la guerra no obtienen visa en el consulado americano de Egipto para entrar en Disneylandia.


miércoles, diciembre 30, 2009

Mejor Imposible



Fue de esos momentos en que me encontré frente a un televisor en la madrugada y por la magia de control remoto, apareció "Mejor Imposible". Una de mis cintas favoritas. La fui a ver al cine, allá en Antofagasta, en los tiempos de estudio, en las escapadas al cine en la noche, después de clases con los amigos. Aún mantengo en mi recuerdo la emoción tras el crédito y las conversaciones de micro después de haber visto la película.


Antenoche me pasó lo mismo. Nuevamente viéndola. Observando esos detalles que se pasaron de largo y esos diálogos que no recordaba. Pasajes maravillosamente sencillos, como los que me gustan en el cine. De diálogos íntimos, universales, míos y de otros; de situaciones de dolor cotideano y de alegrías comunes, que resaltan la maravilla del ser humano. Como el gruñón afortunado de ver lo que otros dejan pasar en las manos que sirven el desayuno. Como el pintor y su reencuentro con la espalda, la luz y el trazo. Una declaración gratamente no correspondida y una panadería que huele a cálido.

Espero no volverme un Melvin Udall (Jack Nicolson), amargado y maniático, yo a diferencia de él, amo a los perros y soy desordenado. Espero no caer en esa ecología viciosa y odiosa, pero sí mantener su capacidad de asombrase, de mutar, de transformase. La capacidad de ser mejor persona, sin importar los años que lleve encima. La capacidad de atreverse, de jugársela.

Me gustan también esas películas de amor maduro, donde no se oferta amor aterno, sino que lo importante es la oportunidad. Es estar ahí en el momento y querer que las cosas pasen, por muy absurdas que puedan resultar. Si la en la vida se sigue unido, se verá después, ya que en esta cinta no importa. Para qué, si lo que interesa es que se dio el paso necesario.

Helen Hunt impecable. No brilla la belleza, su cuerpo, ni estilo. Brilla su carácter, su dulzura, su fuerza. Sus ojeras y manos húmedas. Su espalda desnuda y la risa cuando está feliz. Greg Kinnear, otra actuación brillante, sutil hilo de dolor y humanidad que teje y cruza a los otros personajes en el nudo de la cinta.

Es la simpleza de la cinta y la indagación profunda en el ser humano, lo que me atrapa, lo que sumado a los diálogos de los tres protagosnistas y del humor inteligente, recurrente y muy recurrente que hace de esta obra una comedia maravillosa.


Mejor imposible, una de mis favoritas. Buena inyección de ánimo para terminar el día con una sonrisa.

Hans Zimmer y As good as it gets