Atacados por la Mafia
Aprovecho y les informó que nuestro trabajo en El Morrocotudo fue brutalmente atacado por los hackers, pero nos levantamos y estamos acá nuevamente de pie. La mafia no nos acallará.
Canal Desierto
Arica, la milenaria, la eterna... Un periodista, la frontera, tres países... La comunicación, el arte, la región... un blog desde el desierto.
Publicadas por
Canal Desierto
las
10:28 a. m.
12
capturas
Etiquetas: M I S - P A S A J E S
Publicadas por
Canal Desierto
las
4:01 p. m.
17
capturas
El domingo tomé mi cámara fotográfica y me fui a la playa Chinchorro en búsqueda de alguna noticia, lo que finalmente se tranformó en un paseo y un par de horas de relajo junto al mar, el sonido, la arena y el arrebol con colores cada vez más hermosos. Así se fue la tarde, cazando imágenes, recolectando momentos y guardando paisajes.
Publicadas por
Canal Desierto
las
4:10 p. m.
17
capturas
Generalmente en mi blog no hablo de contingencia, y más bien este sueño de crónicas regionales apuntan a destacar la simpleza de los elementos que construyen mi ecosistema natural, urbano y mundano. Pero hoy repararé en un punto que no me es muy grato, y el cual no puedo dejar de comentar, se trata de aquellos personajes poderosos en su entorno cercano, y que no diferencian donde acaba su territorio y tratan de imponer esas leyes extrañas de autocomplacencia en sus semejantes que no bailan al ritmo que ellos lo hacen. En Arica, estos dictadores de metro cuadrado sobran, principalmente en el mundillo de la política pequeña, de esa chamuchina que nos es muy poco grata, y que se alimenta de dimes y diretes y palabras superficiales. Políticos viserales, enceguecidos como las polillas por la luz de una vela y sin usar la razón, se lanzan en el vuelo brutal, hasta que se queman con su propio reflejo al descubierto.
Y si la reflexión entrara en estas mentes, quizás se avergonzaría de lo que encuentre ahí, quizás no sabría donde enterrar su pala y cavar para profundizar en el porqué de las cosas, quizás y quizás y así muchos "quizases" me acompañarían en estas palabras, intentando comprender la actitudes déspotas de quienes aún no entienden que la democracia es libre, que mi ciudad es libre, que mi trabajo es libre y no tengo por qué tararear las melodías que ellos imponen. Mi vocación es el periodismo, mi trabajo es el periodismo y de eso estoy feliz... no mediaré palabras más en ello.
Solo me quedo pensando en la tierra triste y en la falta de ese amor colectivo, pues si me entrego a la pasión de servir, andaría por la vida como un enamorado y no como un resentido que ve en cada esquina la maldad. Por suerte no son todos, por suerte son pocos, pero esos pocos sobran acá en Arica y en cualquier parte este mundo, entonces habrá que ir cambiando los caminos y buscando en el espacio a quienes amen a Chile y su patriotismo no muera en pequeñeces, sino que florezca en el actuar por el bien colectivo.
Un paréntesis en estas letras… necesario.
Publicadas por
Canal Desierto
las
10:50 a. m.
9
capturas
El sábado en la noche en medio de una reunión me invitaron al teatro a ver el concierto de Carlos Ledermann y claro que fui. Como Arica es una ciudad pequeña me encontré con varios amigos, profesores del colegio, conocidos y parte del mundillo de las artes ariqueñas. De pronto apagan las luces, la guitarra comienza sus primeros sones.
El escenario a oscuras, la guitarra se impone. Un foco, la luz, Ledermann y su arte envuelve de inmediato el espacio de este teatro de mujeres, de hombres, de niños, de espectadores, de visitantes, de observadores. Melodías españolas, melodías foráneas que parecen nuestras y el arte empieza a tomar la forma del espíritu y el espíritu se hace placentero.
Las cuerdas y las manos hacen arte en un juego de armonías y ritmos en el claroscuro del escenario y entre el público yo observando, disfrutando, sintiendo. Más tarde se uniría una caja, luego otra guitarra, la voz y una bailaora para hacer un show completo, mientras el rojo se hace más rojo y la catarsis me alcanza en niveles máximos. Y es que nunca había estado frente al flamenco y en esta, mi primera vez, puedo decir que lo disfruté al máximo.
Entre claveles que volaron a un escenario lleno de energia, entre la música que me siguió hasta mi casa, entre la alegría de compartir y disfrutar del buen arte en mi querido teruño, y entre los buenos recuerdos de esa noche, dejo estas letras cargadas aún de la pasión guitarreada y el rojo zapateado.
Por hoy el tiempo me limita a seguir escribiendo. Pero más adelante compartiré que hago en estas horas de trascendencia... solo adelanto que he escrito mucho estos días, pero no en mi blog.
Publicadas por
Canal Desierto
las
1:41 a. m.
8
capturas
Publicadas por
Canal Desierto
las
1:23 a. m.
20
capturas
Hay canciones que son verdaderas crónicas. Documentales cantados que nos cuentan sobre un lugar, un espacio del tiempo, un sentimiento o simplemente sobre el camino que un desconocido decidió trazar un día. Hoy ya estamos celebrando nuestras fiestas patrias en Chile, y todo se pinta con ese sentimiento festivo y de recuperación de historias que por años flotan en el aire junto a nosostros, pero que muchas veces no percibimos. Por ejemplo las canciones con olor a tierra húmeda, que como un buen final de invierno, florecen en las calles y se oyen cuando caminas por el centro.
El otro día caminando por el Paseo 21 de Mayo, una multitienda tocaba desde sus parlantes El Arado de Víctor Jara... notable canción que me retuvo frente a las vitrinas del local cantando con el maestro; luego vino el Pueblo Unido de los Quilapayún y mi catarsis casi llega a su punto máximo.
Pero en fin, escribo este post para regalar una canción, una que al oírla me llena de nostalgia de un lugar que no conozco y me traslada a un paseo por sus calles, por su gente, por su historia. Es un vals, guitarreado en las esquinas, magnificado por Los Jaivas en muchas de sus presentaciones y escrito por un poeta que me era desconocido y que en su sabiduría tomó hebra por hebra diferentes vidas, para hilvanar el mejor tejido de la historia de su tierra, Osvaldo "Gitano" Rodríguez.
Acá la comparto
Valparaíso
Yo no he sabido nunca de su historia,
un día nací allí sencillamente,
el viejo puerto vigiló mi infancia
con rostro de fría indiferencia,
porque no nací pobre y siempre tuve
un miedo inconcebible a la pobreza.
Yo les quiero contar lo que he observado
para que lo vayamos conociendo:
el habitante encadenó las calles,
la lluvia destiñó las escaleras,
un manto de tristezas fue cubriendo
los cerros con sus calles y sus niños.
Y vino el temporal y la llovizna,
con su carga de arena y desperdicio,
por ahí pasó la muerte tantas veces,
la muerte que enlutó a Valparaíso
y una vez más el viento, como siempre,
limpió la cara de este puerto herido.
Pero este puerto amarra como el hambre,
no se puede vivir sin conocerlo,
no se puede dejar sin que nos falten
la brea, el viento sur, los volantines,
el pescador de jaibas que entristece
nuestro paisaje de la costanera.
Yo no he sabido nunca de su historia...
Publicadas por
Canal Desierto
las
9:23 a. m.
16
capturas
Publicadas por
Canal Desierto
las
1:00 p. m.
9
capturas
Publicadas por
Canal Desierto
las
10:31 a. m.
12
capturas
Publicadas por
Canal Desierto
las
2:40 a. m.
14
capturas