
Este viernes estuve en Temuco, en la premiación del "Personaje del Año" que realizamos en La oPiñón.
Se trata de un concurso simbólico, donde cualquier persona postuló a distintos ciudadanos en diversas áreas, con en único objetivo de homenajearlo. Fue así, como llegaron nombres conocidos y desconocidos, de deportistas, profesores, inventores, artístas, políticos, amigos, hermanos, hijos y maestros, y cuyos nombres estuvieron en votación para ser elegidos como el gran personaje.
En suma se trató de un ejercicio para el reconocimiento. Para dar una vuelta de tuerca a nuestra triste tradición "chaquetera" y tiradora para abajo y así, entender la importancia de hacerse cariño en público, de obsevarse y decir por un momento "¡qué bien... te felicito abiertamente por lo que haces!".
Y así, desde el voto anónimo, al reconocimiento público. Una experiencia hermosa, donde todos y todas son bienvenidos para replicarla.
Mi abrazo fraterno para mi equipo de La oPiñón que llevaron adelante este trabajo. Mi afecto para Álvaro Torres, gestor y creador de esta iniciativa. Y mi afecto para los ganadores Luis Díaz, Francisco Huenchumilla y Enrique Hidalgo, además a los otros ganadores José Ochoa, Santiago Rodríguez, Santiago Mendoza, Carmen Gloria Arriagada, Elicura Chihuailaf y Víctor Maturana.
Me quedo con la humildad de Elicura al enterarse de este reconocimiento y observar en el diario con sorpresa, como en su tierra sí se le reconoce bastante por lo que hace. Por último, mi mención a René Inostroza, quien participó del acto y entregó el gran abrazo que nos hace falta y que es necesario siempre realizarlo.
-Foto: Diario Austral de Temuco - Francisco Huenchumilla y su servilleta.